INSUFICIENCIA RENAL
La perdida gradual y progresiva de los riñones para excretar deshechos, concentrar la orina y conservar los electrolitos.
Causas, incidencias y factores de riesgo:
A diferencia de la insuficiencia renal aguda que se caracteriza por una súbita insuficiencia reversible de la función de los riñones, la insuficiencia renal crónica avanza lenta y progresivamente. Esta condición es el resultado frecuente de cualquier enfermedad que produzca una destrucción gradual de los riñones. Esta puede oscilar desde una disfunción leve hasta una insuficiencia renal severa, y puede darse el caso de que continúe hasta un estado terminal de enfermedad renal. La insuficiencia renal crónica se desarrolla a lo largo de muchos años en los cuales las estructuras internas del riñón se van destruyendo poco a poco. Durante las etapas iniciales de la enfermedad puede que no se presenten síntomas. De hecho, la progresión puede ser tan gradual que los síntomas pueden presentarse solo cuando la función renal es ya inferior a la décima parte de la función normal.
La insuficiencia renal crónica afecta a 2 de cada 10,000 personas aproximadamente.
Síntomas Iniciales (pueden no ser específicos):
Pérdida de peso no intencional, Náuseas, Vómito, Sensación de malestar general, Fatiga, Dolor de cabeza persistente, Hipo frecuente, Picazón (prurito) generalizado.
Síntomas Posteriores:
Producción disminuida de orina o mayor volumen, Necesidad de micción durante la noche, Se forman fácilmente magulladuras o se produce sangrado, Puede haber sangre en el vómito o en las heces, Agudeza mental disminuida ( Somnolencia, Letargo, Confusión mental, Delirio, Coma.), Contorsión muscular o calambres, Ataques, Pigmentación aumentada de la piel(puede lucir amarilla o marrón), Escarcha urémica (depósitos de cristales blancos en la piel y por encima de ésta.), Sensibilidad disminuida en las manos, los pies y otras áreas del cuerpo
Tratamiento:
E l tratamiento está orientado a controlar los síntomas, minimizar las complicaciones, y retrasar el progreso de la enfermedad. La Diálisis o el Transplante Renal pueden ser necesarios eventualmente.
Situaciones que requieren asistencia médica:
Se debe consultar al médico si las nauseas o vómito persisten por más de 2 semanas o si se presenta una producción disminuida de orina o cualquier otro síntoma de Insuficiencia Renal Crónica.
Prevención:
El desarrollo de una Insuficiencia Renal Crónica puede prevenirse o retardarse con el tratamiento de los trastorrnos subyacentes. Los diabéticos deben controlar sus niveles de azúcar en la sangre y su presión sanguínea. También deben abstenerse del hábito de fumar.