Cáncer Cervicouterino
¿Qué es el cáncer cervicouterino?
El cáncer cervicouterino, una clase común de cáncer en la mujer, es una enfermedad en la cual se encuentra células cancerosas (malignas) en los tejidos del cuello uterino. El cuello uterino es la abertura del útero, el órgano hueco en forma de pera donde se desarrolla el feto, y lo conecta con la vagina (canal de nacimiento). El cáncer cervicouterino suele crecer lentamente por un período de tiempo. Antes de que se encuentre células cancerosas en el cuello uterino, sus tejidos experimentan cambios y empiezan a aparecer células anormales (proceso conocido como displasia).
La prueba de Papanicolaou generalmente encuentra estas células. Posteriormente, las células cancerosas comienzan a crecer y se diseminan con mayor profundidad en el cuello uterino y en las áreas circundantes. Ya que en general no hay síntomas asociados con el cáncer cervicouterino, el médico debe hacer una serie de pruebas para buscar el cáncer. La primera prueba es la de Papanicolaou, que se lleva a cabo usando un pedazo de algodón, un cepillo o una espátula de madera pequeña para raspar suavemente el exterior del cuello uterino con el fin de recoger células. La paciente puede sentir algo de presión, pero generalmente no se siente dolor.
Si se encuentra células anormales, el médico tendrá que extraer una muestra de tejido (este procedimiento se conoce con el nombre de biopsia) del cuello uterino y lo observará a través del microscopio para ver si hay células cancerosas. Para efectuar una biopsia sólo se necesita una pequeña cantidad de tejido y puede hacerse en el consultorio médico. Si para hacer la biopsia el médico necesita extraer una muestra mayor en forma de cono (conización), la paciente quizás tenga que ir al hospital.
El pronóstico (posibilidades de recuperación) y la selección del tratamiento dependen de la etapa en que se encuentre.
Como todos los tipos de cáncer, esta es una enfermedad que se desarrolla silenciosamente, por lo que el Papanicolaou realizado una vez al año, puede detectarlo a tiempo
Los síntomas o señales de alarma pueden ser:
Hemorragias leves o fuertes.- Dolor constante en la parte baja del abdomen.- Irregularidad en los ciclos mentruales, cuando se han manifestado siempre de forma normal.- Baja de peso.- Inflamación de los ganglios.
- Palpación de bolitas en las ingles, región de los ovarios o parte baja del vientre.- Malestar general.
Si tienes cualquiera de estos síntomas acude inmediatamente a tú Ginecologo esta visita puede salvar tu vida.